Paso a paso
1. Hazlo todos los días
El Reto 3 se realiza diariamente, específicamente por la mañana. Puedes hacerlo después del Reto 1 o, si lo prefieres, antes.
2. Detente y respira
Al despertar, quédate unos momentos tranquilo. Respira y lleva tu atención al presente.
3. Elige UNA sola cosa que ya tienes
No agradezcas por algo que todavía no tienes. En este reto vas a entrenar tu mente para reconocer lo que ya está presente en tu vida.
Puedes agradecer por:
- Tu respiración.
- Tus pies.
- Tus piernas.
- Tu cuerpo.
- Tu cama.
- Tus cobijas.
- Tu casa.
- Tu ropa.
- Un nuevo día.
4. Da gracias conscientemente
No lo hagas de manera automática.
Por ejemplo:
“Gracias, Dios mío, porque puedo respirar.”
5. OBSERVA aquello que estás agradeciendo
Aquí está una de las partes más importantes del reto.
Si agradeces tu respiración, respira profundamente y observa cómo entra y sale el aire.
Si agradeces tu cama, observa dónde estás y reconoce que tienes un lugar donde descansar.
No solamente digas “gracias”. Experimenta aquello que estás agradeciendo.
6. Quédate unos momentos en esa gratitud
Permite que tu atención permanezca en aquello que elegiste. El objetivo es entrenar tu conciencia para concentrarse en la gratitud.
7. Varía la cosa que agradeces
Puedes agradecer lo mismo varios días, pero de preferencia ve variando para evitar hacerlo automáticamente.
8. Escríbelo
Después de realizar el ejercicio, puedes anotar qué agradeciste y qué observaste.
9. Repite todos los días
La fuerza del reto está en la repetición. Lo que parece sencillo puede convertirse en un entrenamiento profundo cuando se realiza con atención y constancia.
🧠 Regla del Reto 3
UNA COSA → RESPIRA → AGRADECE → OBSERVA → SIENTE → REPITE
Y recuerda:
“Dad gracias en todo.” — 1 Tesalonicenses 5:18